¿A quién está dirigido el proyecto?

Conocer el público que primordialmente será afín al proyecto nos permitirá navegar en muchos sentidos hacia buen puerto. Creamos para explorar, comunicar y entender. Más allá de la pretensión de gustar a todo mundo, si podemos poner ciertas cosas en claro, como, qué tipo de historia quiero contar, cuál es el corazón de la historia, y qué clase de personas se sentirán atraídas a ella, sentamos un terreno por el que andar. 



Análisis y desglose del proyecto.

 

Queremos entender el proyecto, sus intenciones y objetivos, su alma. Y después trabajar para que esto sea expresado con claridad, intención, ritmo, fuerza, estilo y honestidad. Estudiar a sus personajes para que provoquen empatía, sea el héroe o el villano. Que sean consecuentes, complejos y verosímiles. Con esta claridad, será más sencillo involucrar posibles aliados, patrocinadores, inversores y al público mismo.